Conadeh advierte que fin del TPS expone a unos 55 mil hondureños a deportación
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) alertó sobre las consecuencias para alrededor de 55 mil hondureños tras la anulación del Estatus de Protección Temporal (TPS) otorgado por Estados Unidos. La institución señaló que la decisión afecta la protección contra procesos de detención y deportación de los beneficiarios.
Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, explicó que existe un precedente de la Corte Suprema estadounidense que reconoce la facultad del Gobierno de ese país para terminar el TPS, lo que limita las opciones de revertir la medida por vías judiciales. Conadeh considera la cancelación como un hecho debido a su publicación oficial por las autoridades estadounidenses.
La pérdida del TPS implica también la retirada del permiso de trabajo vinculado a ese estatus. Reyes advirtió que los afectados podrían perder otros beneficios relacionados con su situación migratoria, como determinados seguros médicos y licencias de conducir, y quedar expuestos a ser localizados y detenidos por las autoridades migratorias.
Ante el escenario, el Conadeh recomendó a los hondureños afectados buscar asesoría de abogados especializados en migración para valorar alternativas legales. Entre las opciones mencionadas están procesos de residencia basados en vínculos familiares, como el matrimonio con un ciudadano estadounidense o peticiones de hijos mayores de 21 años.
Reyes indicó que algunos beneficiarios ya han iniciado trámites migratorios de este tipo, por lo que la cantidad de personas que finalmente enfrenten procesos de deportación podría ser menor a las 55 mil estimadas inicialmente.
El organismo subrayó que una parte importante de quienes estuvieron amparados por el TPS vive en Estados Unidos desde hace más de dos décadas, tiempo en el que han formado hogares, adquirido propiedades y enviado remesas. Por ello, el retorno a Honduras podría ser un proceso complejo para muchos.
Conadeh instó además al Gobierno hondureño a fortalecer el diálogo con Estados Unidos para explorar alternativas y a preparar políticas de atención y reinserción en caso de retornos, así como mecanismos de apoyo para quienes contribuyen a la economía nacional mediante remesas.
El TPS concedido a hondureños se remonta a la respuesta humanitaria tras el huracán Mitch en 1998. La administración anterior de Estados Unidos argumentó que las condiciones que motivaron el beneficio ya no justificaban su continuación, lo que derivó en la reciente decisión que afecta a ciudadanos hondureños y a beneficiarios de otras naciones.
