Congreso destituye a Marlon Ochoa y Mario Morazán tras juicio político; Ochoa sale del país hacia El Salvador
El Congreso Nacional de Honduras vivió una de sus jornadas más convulsas este viernes al aprobar, con una mayoría calificada de 88 votos, la destitución inmediata de los magistrados Marlon Ochoa y Mario Morazán. La medida se tomó tras un polémico juicio político en el que se les acusó formalmente de «sabotear» el cronograma electoral y de comprometer la transparencia de los próximos comicios. Según el informe presentado por la comisión especial, los funcionarios habrían bloqueado procesos administrativos clave, lo que el oficialismo y sectores de la oposición calificaron como un atentado directo contra la institucionalidad democrática del país.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando, apenas minutos antes de que se hiciera pública la resolución del Legislativo, se confirmó que Marlon Ochoa abandonó el país por la frontera terrestre de El Amatillo hacia El Salvador. Fuentes cercanas al exfuncionario aseguran que su salida no fue una huida, sino una medida de resguardo ante lo que él denomina una «persecución política orquestada por grupos de poder». Sin embargo, sectores de la sociedad civil y diputados opositores interpretan su partida como una admisión de culpa y un intento de evadir la justicia hondureña ante posibles requerimientos fiscales futuros.
Este vacío de poder en el órgano electoral ocurre en un momento crítico, con las elecciones generales en el horizonte cercano y un clima de desconfianza ciudadana en aumento. Mientras el Congreso se apresura a discutir quiénes serán los sustitutos para ocupar las vacantes en el CNE, diversos analistas advierten que esta crisis podría retrasar la implementación de tecnologías de transmisión de resultados y generar una incertidumbre legal que ponga en duda la legitimidad de todo el proceso democrático hondureño para este 2026.